He visto centenares de documentales y miles de reportajes, pero nunca me había atrevido a hacer uno. Es mas, mis competencias intelectuales no me dan una autoridad para poder comunicar de manera eficaz las deliberaciones de mi cabeza. Venciendo los miedos me atreví a robar una cámara y a invertir en cintas de 8mm y trípode semiprofesional, sin saber manejar luz, sonido ni fotografía, me atrevía entrevistar a la mayor cantidad de escritores chilenos de Ciencia Ficción que me fuera disponible entrevistar en las ciudades de Valparaíso y Santiago.
Hay cintas que pareciera que un epiléptico tuviera el control de la cámara, y en otras cintas, que la imagen se ve tolerablemente bien, pero con una captura de sonido horrible; estas son las peripecias de arriesgarse con dicha empresa. Estoy un poco ansioso, el primer capitulo del documental está por ver la luz, he dado la libertad a todos los colaboradores, para que se vea como un documental-cortometraje experimental y artístico, puesto que, éste último punto, es lo que mas se ha perdido en los documentales contemporáneos. Todos invitados el día 23 de septiembre, en el centro de extensión de la UV para disfrutar de un tutti frutti de cortometrajes, mediometrajes y documentales de la actual generación de Ciencia Ficción
Texto de Emiliano Navarrete
Imagen robada de este lugar

Filo con el audio e imágen, mientras tenga concepto, todo bien.